Es sencillo. Si tienes Windows y no tienes particiones libres, tendrás que reducir alguna partición para dejar lugar. Si tienes Windows en 70 gigas, por ejemplo, puedes reducirlo a 50 y los 20 restantes repartirlos en 19 gigas para Linux y 1 giga para swap (repito, a modo de ejemplo).
Si reduces la partición de Windows asegurate antes de desfragmentar esa unidad para evitar errores en Windows, luego procede a reducir la partición con gparted. Tal como lo dice T6, Linux quedará en segundo lugar, es decir a continuación de Windows en el disco.
Sin embargo, las opciones de arranque pueden ser fácilmente configuradas desde el "Centro de Control". Recuerda que Linux manejará el boot desde ese momento.
Saludos!